LOS MEJORES LUGARES PARA VIAJAR EN LATINOAMERICA

El planeta tiene maravillosos destinos para conocer. La revista de Estados Unidos ‘Time’ recopiló 100 de los superiores, según las sugerencias de sus corresponsales y ayudantes.

Ocho sitios permanecen en Latinoamérica.

La lista no deja de lado los desafíos que ha debido aceptar el área hotelero y turístico, como resultado de la enfermedad pandémica que obligó a las naciones a cerrar fronteras e obligar más grandes limitaciones a los viajeros.

“Es un homenaje a los individuos y organizaciones, las cuales, pese a las situaciones, encontraron posibilidades para ajustarse, edificar e innovar. Acá ilumina el talento, la creatividad, la revitalización y la abertura de nuevos destinos a lo extenso del mundo”, apunta el medio.

Costa Rica

La revista destaca los esfuerzos del territorio centroamericano por reforestar y mantener sus bosques.

Volcán Arenal

Ciertos hoteles cercanos al Volcán Arenal han reforestado el área y ofrecen servicios de “glamping”.

Costa Rica labora para que el 100 % de su energía provenga de fuentes renovables, ejemplificando, paneles solares. Está bastante alrededor de lograrlo, puesto que alcanza el 98 %. En este proceso han ayudado los hoteles.

Del mismo modo, el territorio ofrece sitios para hacer ocupaciones acuáticas. Es la situación de Caño Negro, donde se posibilita ofrecer un recorrido en bote cerca de los humedales con especies silvestres, de consenso con el portal ‘Costa Rica Guides’.

José Ignacio, Uruguay

El balneario de José Ignacio, Uruguay, tiene extensas playas y sitios de reposo para turistas.

‘Time’ reconoce las variadas ofertas de restaurantes, hoteles y planes turísticos en el balneario. Además, es un lugar privilegiado para la pesca.

Anteriormente estaba aislado del resto de la costa y tampoco poseía servicios públicos como luz. Sin embargo, el desarrollo ha propiciado la obra de esta infraestructura, vías y pequeñas viviendas con gigantes ventanas hacia el océano.

La Paz, México

Es una metrópoli costera con un enorme malecón. Ahí usted va a poder recorrer y valorar el azul del océano.

Inclusive, el explorador marino Jacques-Yves Cousteau se refirió al bienestar como “el acuario del mundo”. Ahí localizó el 37 % de la vida marina del mundo, entre mamíferos, cetáceos, tortugas y peces.

Según ‘National Geographic’, las costas del bienestar son visitadas por los tiburones ballena y, aun cuando tienen la posibilidad de representar un miedo para ciertos, hay recorridos guiados que le permiten a los turistas visualizarlos con la más grande estabilidad.

Mendoza, Argentina

Por medio de las montañas y los campos de Mendoza, está el Cordón del Plata. Es un espacio al que debería ir para enamorarse de sus hermosos paisajes.

El sector del Cordón permite diversas ocupaciones de ecoturismo y travesía, puesto que es una cordillera de bastante más de 40 kilómetros de largo.

El vino, además, caracteriza a Mendoza. La metrópoli genera el 70 % para Argentina, según ‘AFP’. Ahí los turistas poseen ingreso a bastante más de 150 bodegas y viviendas productoras, las cuales ofrecen visitas guiadas a los viñedos para conocer, de primera mano, el proceso de la bebida.

Parque Nacional Patagonia, Chile

“Patagonia” es una de los vocablos que usted habrá empleado para referirse al extremo de todo el mundo. En esta zona de Chile se encuentra el Parque Nacional Patagonia, un admirable destino natural.

El parque tiene espacios que funcionan con energía 100 % limpia y renovable. Los planes de travesía son las primordiales ocupaciones a hacer.

Dentro del parque va a poder subir al Mirador Douglas Tompkins, por medio de un camino de unos 13 kilómetros. O si lo prefiere, dirigirse al Valle Chacabuco para visualizar cóndores y flamencos.

Puerto Escondido, México

Este es otro de los destinos mexicanos recomendados por ‘Time’. Con la costa pacífica como paisaje, los viajeros poseen un tiempo libre garantizado.

Puerto Escondido posibilita surfear, debido a las olas grandes que están formados. Por cierto, varias alcanzan los 6 metros de elevación y propician pruebas como el ‘Big Wave Tour’, un torneo de surf.

‘Mexico Design Fair’ es otro acontecimiento que se hace en Puerto Escondido y deja ver las obras de artistas contemporáneos. Usa el cielo y el océano, con sus profundos azules, con el propósito de ser una galería fundamental para curiosos y coleccionistas, según con sus organizadores.

Quito, Ecuador

Quito es Patrimonio de la raza humana, de consenso con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura. Consiguió el reconocimiento por las construcciones coloniales y la arquitectura de los siglos XVI y XVIII.

El templo y Convento de San Francisco, en el interior de Quito, lo sorprenderán. Pertenece a los sitios arquitectónicos más extensos de todos los centros históricos de Latinoamérica.

Una de sus curiosidades está con las escaleras de roca que la rodean, las cuales demoraron unos 200 años en construirse, alusión el portal ‘Proyecto V’.

De otro lado, va a poder dirigirse a otros sitios alrededor de la ciudad más importante de Ecuador, como el Macizo de los Pichinchas, destino con cerros y volcanes.

Salar de Uyuni, Bolivia

Es un desierto salino en el suroeste de Bolivia. La temporada de lluvias cubre el área y genera un impacto espejo inigualable. Las capas del mineral tienen la posibilidad de ser de hasta 100 metros de hondura.

Salar de Uyuni es considerado como una maravilla geológica. Está a 3.600 metros sobre el grado de océano. Su espejo fue usado por satélites en el espacio para configurar sus antenas y otros dispositivos.

No solo es un espacio turístico, que obtiene a una cantidad enorme de aventureros y que va a poder recorrer mediante autos 4 x 4, es una fuente que crea bastante más de 25 mil toneladas de sal para Bolivia, rememora ‘National Geographic’.

A’Barra, voluntad contemporánea, alma refinadamente clásica

Pasados 3 años largos desde su inauguración, el restorán A’Barra termina de empezar una nueva etapa. 2 excelentes profesionales, Toni Roselló y Sergio Manzano, hasta el momento inmerecidamente difuminados, han cobrado el estrellato que se merecen. Roselló como responsable creativo y Manzano en el papel de directivo de una brigada joven que respira entusiasmo. Un reto para los dos. En su última carta, breve, llena de sugerencias originales que busca atraer la atencion de varios paquetes de viajes, late la voluntad de evolución que desde el comienzo ha encabezado A’Barra.

En conjunto, platos contemporáneos, de ánima refinadamente tradicional, desposeídos de artificios. Recetas que, salvo salvedades, armonizan con acierto los espléndidos productos con los que trabajan. No sorprende que, debido a la propiedad de la casa, las bandejas de jamón Joselito se presenten con recensión de la agregue (dos mil catorce) y su pertinente ficha de cata. Cultura del ibérico ausente en tantos lugares. El listado de entrantes, que de la misma manera que el resto pueden elegirse en medias raciones, acapara una gran parte de sus atractivos. Originales las cintas de choco (sepia) con sus huevos troceados y yema de gallinas de Mos; atinados los erizos con níscalos y caldo de liebre, un mar y montaña atractivo —­concepto que se repite en otros enunciados—, y fenomenales los tallarines de oreja de cerdo con papada, anguila y setas, plato ineludible. Y asimismo un arroz de liebre de sabor intenso que, tristemente, adolece de exceso de pimienta. Otra sugerencia acertada: la cigala a la parrilla en 2 servicios; la cabeza con mantequilla al caviar, y la cola con crema y jugo de maíz que acopla los sabores dulzones del cereal y el marisco.

A'Barra, en Madrid.

Alén de otros pescados, vale la pena probar el cabracho, al que se le extraen sus mejores posibilidades: los lomos sobre jugo de sus espinas y la cabeza frita, que se despieza a la vista, llena de huesecillos crujientes, aparte de las cocochas y carrilleras. Mérito de la sala, inmersa en un nuevo rodaje, que se luce con el cortado de platos como el pato asado. Equipo que dirige Alfonso Martín-Delgado y en el que sobresale la figura de Valerio Carrera, sommelier de campanillas que administra una enorme bodega.

Tras un filete al oporto, ortodoxo, llega el instante dulce, bajonazo de la casa. Postres bien resueltos (baba de piña colada; milhojas de vainilla), mas demasiado espesos y subidos de azúcar, más propios de un obrador de repostería. Una materia pendiente en la nueva etapa.