Fri. Dec 2nd, 2022

    Los inconvenientes de las impresoras tienen la posibilidad de tener un efecto importante en la productividad de su ámbito de trabajo y hacer que su equipo se sienta frustrado. Y nos guste o no, inclusive las mejores impresoras ocasionalmente dejarán de funcionar a su mayor potencial.

    Así sea que esto signifique que su impresora se ralentice, experimente errores constantemente o sencillamente se niegue a funcionar, se debe decidir: una vez que aquello pasa, ¿cómo sabe si la compostura o el reemplazo de la impresora es su mejor opción?

    Hay ciertos factores a considerar al decidir sustituir o arreglar su dispositivo de impresión:

    • Edad del dispositivo;
    • Volumen de por vida del dispositivo;
    • Precio por página;
    • Precios de mano de obra para la compostura.

    Antigüedad del dispositivo de impresión

    Al ver la antigüedad del dispositivo, tenga presente en qué momento se lanzó el modelo y no solo la fecha en que lo compró para su ámbito de trabajo. Por ejemplo, si ha tenido una impresora a lo largo de 5 años pero el modelo se lanzó 2 años antes, aquello puede influir su vida útil esperada y la accesibilidad de las partes.

    Si un dispositivo se acerca al “estado heredado”, lo que supone que tiene más de 7 años, hay varias causas por las que reemplazarlo es su mejor alternativa.

    En primera instancia, las partes de repuesto se hacen difíciles de hallar. Si tiene la suerte de encontrar lo que necesita, las partes tienen la posibilidad de ser costosas de comprar. En segundo sitio, es posible que su dispositivo por el momento no admita las últimas actualizaciones de firmware, lo que puede ralentizar de manera significativa el rendimiento.

    Es semejante a la manera en que un celular o una PC portátil ya no tienen la posibilidad de aceptar actualizaciones de programa mientras envejecen y se lanzan modelos más nuevos. Al final, puede haber novedosas propiedades que no estaban accesibles antes, pero que podrían hacer que valga la pena gastar un poco más de dinero en un reemplazo.

    Ejemplificando, si su modelo de hoy poseía ppm (páginas por minuto) bajas o no era compatible con la impresión dúplex o inalámbrica, es posible que haya un modelo más nuevo disponible que contenga aquellas funcionalidades que harían que su ámbito de trabajo sea más eficiente por solo un poco más que el precio del arreglo.

    Volumen de vida del dispositivo

    El segundo elemento a tener en cuenta al decidir entre la compostura y el reemplazo es el volumen de vida útil del dispositivo.

    Imprimir una página de configuración desde el dispositivo debe permitirle ver el volumen de vida útil, de manera semejante a tener en cuenta el kilometraje total de un auto. Inclusive un dispositivo nuevo puede “quemarse” velozmente si se ha sobreutilizado más allá del volumen mensual recomendado por el fabricante.

    Nota al margen: El volumen mensual recomendado siempre debería ser el número considerado al hallar la impresora que mejor se adapte a su entorno).

    El ciclo de trabajo le dirá lo que el dispositivo es capaz de hacer al máximo, pero no es un promedio sano para el dispositivo. De nuevo, mirando a un auto como ejemplo, solo por el hecho de que su coche puede ir a 120 mph no supone que debería estar a dicha rapidez a todas horas.

    Una buena regla general es multiplicar el volumen mensual recomendado por 84. 84 representa doce meses al año a lo largo de 7 años. Si el recuento de páginas de su dispositivo es más grande que aquel número, el reemplazo podría ser su mejor alternativa.

    ¿Cuál es el costo por página?

    Si ya tiene un proveedor de impresión administrado, su costo por página debería hallarse en su contrato/acuerdo MPS más reciente. Si su dispositivo es un modelo anterior, puede valer la pena examinar si sustituir el dispositivo disminuiría el precio por página de su contrato, en especial si hablamos de una tarifa combinada para numerosas marcas y modelos.

    Si no está usando un distribuidor de impresión administrado, puede hallar el precio por página dividiendo el precio de un cartucho de tóner por la proporción de páginas que ha podido imprimir anterior a tener que reemplazarlo.

    Ejemplo: El cartucho de tóner que compró en la tienda de artículos de oficina costó $38. Luego de unos 3 meses y 1583 páginas, debe ser reemplazado. 38,00/1583 = 0,024. Su precio por página es 0,024 o cerca de 2,5 centavos por página.

    Un modelo más nuevo comúnmente admitirá un cartucho de tóner de más grande capacidad o necesitará cartuchos de tóner más baratos, lo que le ahorrará dinero en el gasto total de impresión.

    Luego, podría establecer cuánto tardaría el dinero que ha ahorrado en su factura mensual en justificar la compra de un nuevo dispositivo (o el retorno de la inversión).

    Precios de mano de obra para la compostura

    Si bien varias reparaciones tienen la posibilidad de hacerse en el lugar cuando se obtienen las partes correctas, otras requerirán la ayuda de un técnico de servicio de impresión administrado.

    Pedir una cotización por adelantado siempre es productivo si su comercio todavía no se establece con un socio de impresión administrado.

    Una vez que los precios de mano de obra están relacionados, la factura de la compostura puede dispararse velozmente. Compare el precio total de las partes de repuesto y la mano de obra con el precio de un nuevo dispositivo una vez que decida si sustituir o no el dispositivo es la ruta a seguir.

    A través de su exitoso curso de reparación de impresoras, en Comunidad Reparando puedes aprender a hallar la causa raíz de la falla, a menudo incluso volver a poner la máquina funcionando y detectar las partes que tienen que reemplazarse.

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