Fri. Oct 7th, 2022

    La aduana se basa en dichos expertos para ejercer el control inteligente y cooperar la agilización del tráfico universal, la adecuada tributación y el cumplimiento de las prohibiciones a la importación y exportación

    El 16 de agosto se formó el Centro Despachantes de Aduana de la República Argentina (CDA) y se conmemora su día.

    ¿Quién es el despachante de aduana? Es el que efectúa en nombre de otros frente a la aduana trámites y diligencias relativos a la importación, la exportación y demás operaciones aduaneras. El Código Aduanero como una forma de destacar el valor que la actividad del despachante tiene para nuestra aduana, los ha caracterizado como “auxiliares del servicio aduanero”. De esta forma, la aduana se basa en él para ejercer el control inteligente y cooperar con la agilización del tráfico mundial, la adecuada tributación y el cumplimiento de las prohibiciones a la importación y exportación. Sin embargo, una reforma aislada permitió que la función del despacho aduanero la cumpla un “simple autorizado”, pero, que la práctica nos muestra que la carencia de conocimientos aduaneros provoca que incremente el margen del error, el que no solo incide en los precios, sino que perjudica el control aduanero sobre la estabilidad universal.

    El tiempo transcurrido nos muestra que le han asignado más ocupaciones y responsabilidades que no fueron acompañadas de mayores beneficios. Sucintamente, entre otras cabe decir que en el 2005 le confiaron la declaración técnica de la mercancía, y pasó a clasificarla arancelariamente, luego se le solicitó que guarde y digitalice la documentación original por un plazo (depositario fiel), se lo consideró individuo obligado respecto de la ley de lavado de dinero y debería informar sobre operaciones inusuales a la Unidad de Información Financiera.

    Como vemos por el momento no puede equipararse a un gestor, sino que por el cúmulo de funciones que cumple actualmente, es un verdadero asesor de comercio exterior, y su actividad la cumple tanto en favor de los importadores o exportadores que representa, como de la Aduana, toda vez que su papel de auxiliar, lo coloca como un custodio del cumplimiento de las prohibiciones económica y no económicas. Es un garante de una operación ágil y segura.

    No obstante, actualmente la actividad del despachante además peligra ante otros operadores, como las agencias marítimas, que deciden incrementar los servicios a ofrecer y adicionalmente ocuparse del despacho.

    Asimismo, la aparición del negocio electrónico, la simplificación del trámite, la probabilidad de que los couriers documenten envíos de hasta u$s 3000 y no tenga las mismas obligaciones, ha producido una suerte de competencia desleal, que ha perjudicado la actividad del despachante de aduana.

    O sea, que el despachante de aduana, antes de comenzar a hablar de sus bondades, debería defenderse y probar que no es un intermediario innecesario que encarece el precio en la cadena logística.

    El “Marco de Normas relativo al Comercio Electrónico Transfronterizo” de la OMA, en su Introducción destaca que “Las Aduanas desempeñan un papel crucial en el flujo de envíos de comercio electrónico… A tal efecto este marco se desarrolla con la expectativa de que los miembros de la OMA adopten estas normas y prácticas que se basan en la mutua confianza, comunicación, colaboración y una comprensión de los beneficios para todos los interesados, teniendo en cuenta que, al acomodarse a este nuevo sistema de comercio, no se deben pasar por alto los procesos comerciales actuales. Hay que promover la facilitación del comercio electrónico transfronterizo sin comprometer la igualdad de condiciones con el comercio tradicional”.

    Por esa razón, la Asociación de Agentes Expertos de Aduana de las Américas (ASAPRA), recolectando un archivo realizado por el Centro Despachantes de Aduana de Argentina, el 16 de febrero del año en curso, en Punta Cana, República Dominicana, dictó una Declaración, que en uno de sus puntos recomienda que: “La regulación del ecommerce, priorice el control aduanero, preserve la igualdad de beneficios con el comercio tradicional y del tratamiento con los restantes operadores del tráfico internacional”. Resulta claro, que la normativa que las Aduanas han dictado, desoye tal recomendación y significa un procedimiento desigual. Por esto, ASAPRA en la segunda parte del punto 9, expresa: “En su caso, incentivar la intervención del Agente de Aduana o Despachante de Aduana o Corredores en los envíos simplificados;” Al final, el testimonio, instituye: Participar en la plataforma blockchain, tanto en la digitalización de documentos y la documentación electrónica. A tal fin conformar una comisión en el seno de ASAPRA, para aprender y trabajar sobre la cadena que comprende aduanas, cargadores, agentes de aduana o despachantes, transportistas, forwarders, terminales, navieras, bancos y aseguradores. Esto quiere decir que el Despachante o el Agente Aduana debe revalorizarse. En resumen, no se pretende que el despachante de aduana sea el único importante, sino que debe serlo con los otros operadores, puesto que se necesitan los unos a los otros. Por esa razón, la iniciativa no es competir, no mover, no pujar por quien es mejor, sino como ser mejor, arreglar los errores de unos y otros, y tomar lo mejor de cada uno.

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